lunes, julio 11, 2005

Google maps y la ingratitud

En las fechas en las que se escribe este post, está de moda aquello de google maps. Encontraremos por doquier referencias al proceso de digitalización mundial que google.com está llevando a cabo. A dia de hoy tan solo podemos visitar Los EEUU, Canadá, la Gran Bretaña y algún otro trozo de país que no forma parte del G8. La cosa, reconozcámoslo, es sorprendente.

Si además nos hacemos con Google Heart, que es la herramienta con la que no dependemos de nuestro navegador para visitar las lindes de nuestro vecino –aunque a día de hoy no es posible descargar–, la cosa promete del todo.

La crítica viene cuando nos –aunque en realidad muchos ya lo sabíamos–, que en la piel de toro ya disponíamos de una herramienta similar, e incluso en cierto modo más completa los mapas del sigpac. En ellos no podremos encontrar pizzerias –ni puñetera falta que nos hacen en los tiempos del slowfood–, pero la resolución de las ortofotos es mayor y, si pertenecemos al entorno agropecuario, podremos vigilar que nuestro vecino no haya movido los hitos en su beneficio, que es cuestión a tener en cuenta si disponemos de huerto o latifundio a vigilar.

De muy recomendable visita en todo caso. A continuación, el ejemplo típico: mi casa. Mis geranios están justo debajo de la i: